[Mi Reseña] LIBRO ‘La Tentación de una caricia’ de Teresa Medeiros

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Teresa Medeiros es de lectura obligada en el genero. Varias de sus novelas son sublimes, pero es inevitable comparar el primer libro de esta serie con esta segunda entrega. Para ser francos, la historia me termino debiendo, ahorita les comento porque.

La Tentación de una caricia‘ es el segundo libro de la serie ‘Los Hermanos Burke’. Aquí nos encontramos a Maximilian Burke, quien ya no se haya cómodo en su lugar de ‘gran señor’ en el mundo aristocrático londinense. Desde que su ex prometida Clarinda lo había dejado plantado en el altar para casarse con su hermano Ashton, y se habían descubierto todas las mentiras que él creo para separarlos, su mundo estaba de cabeza. Nada parecía sacarlo de su vida sin sentido y había renunciado también a su ambicionado sillón en la Junta de Directores de la Compañía de las Indias Orientales, después del escándalo que durante meses había sido la comidilla de la alta sociedad. Ante una vida vacía decide alejarse lo más posible de Londres, antes de que consigue herir a alguien o quizás así mismo con su infinito mal humor, llegando solo a una de las propiedades más alejadas de su familia: Cadgwyck Manor.

Lo que no esperaba Max al llegar a las costas de Cornualles, era encontrar una casa tan tétrica y lúgubre que mantenía espantado a todo un pueblo, que por si fuera poco estaba convencido que en aquella misma casa habitaba ‘La Dama de Blanco de Cadwyck’. Una joven mujer con un destino triste cuya imagen se inmortalizo en un cuadro, y que empieza a atormentar los sueños de Max. Quizás el ser atormentado por un fantasma no fuese el problema, en cambio su ama de llaves, la enigmática Señora Spencer y que tenia un aspecto serio, correcto, estirado, mojigato, hasta aburrido, lo dejaba muy intrigado. Aquella atracción los pondrá a ambos corazones en riesgo, y los tentará a rendirse a un placer tan delicioso como peligroso.

“Ella cerró los ojos como si, aun en la oscuridad, le fuera imposible soportarlo. Sintió que sus músculos y su voluntad se aflojaban por sí solos. Sintió que ladeaba la cabeza para dejar expuesta a sus labios la delicada curva de su garganta.

Hacía tanto tiempo que no la tocaba un hombre, que nadie besaba sus labios anhelantes…

—Miel. Azúcar —murmuró él, su ronca voz de barítono una seducción por sí sola. Su aliento rozó la delicada piel de detrás de la oreja de Anne—. Canela. Nuez moscada. Vainilla. Nata fresca.

Anne abrió los ojos bruscamente. No estaba intentando seducirla.
¡Estaba olfateándola!

—Milord —le espetó sin que le costara el menor esfuerzo poner la nota de exasperación justa—, ¿tiene intención de soltarme antes de que amanezca?

—¿Por qué huele siempre así? —preguntó con una voz semejante a un gruñido.

—¿Así? ¿Cómo?

—Como algo recién salido del horno. Algo caliente y recién horneado.

—Soy el ama de llaves, paso gran parte del día en la cocina, organizando los menús semanales y supervisando la labor de la cocinera.

—Todavía no he visto salir de la cocina de esta casa nada que huela así. Salvo usted, claro.”

La llegada de Max arruinaba por completo los planes de Anne Spencer. Durante años había ahuyentado a las personas de Cadgwyck Manor con el fin de encontrar un tesoro que la sacaría a ella y a todos los empleados de la casa rumbo a un lugar mejor. Todos los habitantes de la casa, a lo largo de diez años habían salido despavoridos ante la leyenda del fantasma que tanto esfuerzo le había costado a Anne crear. ¿Por qué este atractivo, imponente y cautivador lord, simplemente no se iba como los otros?. Y para complicar las cosas, Max parecía ser igual a todos los hombres que veían el cuadro de Angelica Cadgwyck, cautivados por su belleza que parecía burlarse de ella cada vez que la veía con su sonrisa pícara. Los secretos de ‘La Dama de Blanco’ poco a poco saldrán a la luz, pero a costa de descubrir también los secretos de todos sus habitantes.

“—No he venido a este lugar buscando absolución. Y desde luego no necesito su absolución, señora Spencer.

—¿Qué necesita entonces, milord? —preguntó, sintiendo que su respiración se agitaba y que sus labios húmedos se entreabrían con desafiante temeridad. La mirada ardiente que Dravenwood posó en sus labios le permitió vislumbrar peligrosamente lo que necesitaba. No era perdón, sino olvido, aunque fuera sólo por una noche o quizás incluso por unas pocas horas. Lo que ansiaba era la oportunidad de ser ese hombre inconstante que podía acostarse con una mujer únicamente porque la deseaba, no porque la hubiera amado casi toda su vida.

Anne casi pudo ver el esfuerzo que le costaba apartar la mirada de sus labios, aflojar las manos y separarla con firmeza de sí. En lugar del alivio que debería haber sentido, notó que el corazón se le encogía, lleno de desilusión.

—Necesito lo mismo que Angelica —repuso él con voz ronca, incapaz de hacer desaparecer por completo de su voz aquella nota de pasión—. Que me dejen en paz.

Sin más, dio media vuelta y se alejó de ella, caminando peligrosamente cerca del filo de los acantilados para rodear el promontorio.

Anne se ciñó el chal mientras lo miraba alejarse. El viento arrancó un suspiro de sus labios cuando susurró:

—Como desee milord.”

A groso modo, la historia es bastante sencilla. Un lord mancillado y con un horroroso carácter, una ama de llaves atrevida pero con un secreto y mucha culpa por el pasado. Ha esto me refiero con que la historia me dejo debiendo. Apesar de estar bien escrito, y de que la pluma de Teresa es bastante distintiva, fácil de leer y especial, esta vez termine un poco aburrida. Incluso sentí la historia interminable, y que todo daba vueltas y vueltas y vueltas… Termine de leer el libro porque tenia mis sospechas respecto al misterio del cuadro y el fantasma de Angélica, cosa que confirme al final, lo que me dejo aun más decepcionada, ya que tiene un final bastante previsible.

Maximilian Burke era malo en el primer libro, pero no malvado. Es decir, como estaba ya era bastante atrayente, pero al querer hacer de él el ‘heroe’ de su propia historia, perdió un poco su esencia, a mi parecer. Conectar con él no fue difícil, pero igual, no lo sentí tan atrayente como antes. En cuanto a Anne, la verdad es que me confundía bastante. Por un lado le daba la razón y entiendes sus motivos para hacer lo que hacer, pero creo que hubiese resuelto más si se sinceraba con Max. En fin… si debo resaltar algo en cuanto a personajes, todo lo dejo en manos de los secundarios. Muy bien elaborados, y de quienes me imagine miles de cosas, llegando casi a distraerme de la insípida lectura. Pippa y Dickon llaman la atención de manera instantánea, y las Elizabeth generan mucha curiosidad. El hermano de Angélica es nombrado y al final, su aparición me hacen pensar que su historia esta tan potencial como la de los demás secundarios.

En resumen, lo leí en un día, o más bien en una noche completa (si, no podía dormir) y parte del día, y no se me hizo pesada porque como ya mencione, la pluma de Medeiros es buena, pero los puntos negativos están netamente en la trama. Me atrevo a decir que le falto intensidad, pasión, me distraje muy fácilmente y si no fuese por la corta aparición de Ashton y Clarinda, la historia seria casi insalvable.

Poco Recomendable…
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