[Mi Reseña] ‘Paulina, cuerpo y alma’ de Mariel Ruggieri

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La unión de esta pareja era inevitable, tanto que no es difícil pensar que quizás todo fue muy fácil entre ellos. Se enamoraron y se enfrentaron a quienes se opusieron a su relación. Pero, que pasa cuando lo das todo por sentado. El error mas grande de Nacho quizás fue pensar en Paulina como una posesión, sin pensar que ella también tenia sueños que complementarían su felicidad y amor. Una prueba muy dolorosa que ambos protagonistas tendrán que superar, y en donde el aprender que el bienestar del ser amado estar por encima del suyo propio es el eje central para esta historia de amor… Ahorita les comento por qué.

Paulina, cuerpo y alma‘ de Mariel Ruggieri es el tercer libro que cierra esta serie en la que una familia, de manera imprevista, es tocada por la desgracia. Contada en tercera persona, quien lo ve todo y cuenta al detalle el sentir de cada personaje, la historia esta dividida en dos partes en las que se mezclan el pasado feliz y el presente trágico. Ignacio, convertido ya en medico especializado como Otorrino y Fonoaudiólogo, no puede creer que de un momento a otro la vida que comparte con el amor de su vida se va al traste y todo por un malentendido. Quizás aquello solo fue el detonante. Nacho no ve mas allá de tener a Paulina a su lado. El amor posesivo que siente por ella lo nubla al punto de no darse cuenta de las necesidades y las cosas que son importantes para Paulina.

En este punto, entra en la vida de ambos Juan Ledesma, quien junto con la pequeña Eva despiertan en Paulina la empatia que solo una niña en condiciones tan parecidas a las de ella puede lograr. Juan busca mejorar la calidad de vida de Eva con un implante mejorado para la sordera, y Paulina confía en que Nacho puede ayudarla, con la ilusión que solo una futura madre puede sentir. Pero Nacho no ve mas allá de su amor posesivo, los celos lo consumen, y eso solo logra alejarlo de Paulina y los reproches no tardan en llegar. Cuando ella esta apunto de darle a Nacho la noticia que estaba segura, los haría felices, llegan los malentendidos y la separación es inevitable.

—¿Qué hacés acá? ¡Andate! ¡No quiero que te acerques a mí nunca más!

—Pau, por favor, te lo suplico…

—¡No quiero verte, Nacho! ¡Ya te dije que no quiero que estés acá!

Él estaba desesperado. Con el rostro desencajado y los ojos inyectados en sangre intentaba tomarle la mano y no perder el contacto visual con ella.

—¡No me toques! —gritó Paulina, llorando. —Andate, por favor…

—¡No me voy a ir! Te amo, y no me voy a ir… —replicó él, pero la voz le temblaba. De todas formas ella no se dio cuenta porque no lo miraba y no podía escucharlo.

—No tenés nada que hacer en este lugar. ¡Les dije a todos que no quería que entraras! —se lamentó.

—Sí que tengo… Vos sos mi mujer… Por favor, cosa hermosa… Mirame. Soy yo, mi amor. Soy yo… —murmuró llorando también.

Pero el corazón de Paulina era de hielo. No logró conmoverla ni siquiera con esa forma que tenía de referirse a ella, y que siempre la había hecho derretir. “Cosa hermosa…” No. Ya no.
Ya no lo sería nunca más.

No sería ni su “cosa hermosa” ni su amor. No sería su mujer tampoco, ni su mocosa impertinente. Su nombre no estaría más tatuado en su pecho, porque hasta eso podía eliminarse dejando nada más que una tenue cicatriz. Y sobre todo no sería la madre de sus hijos, como venían planeando desde hacía mucho tiempo.

Ni de los suyos, ni de los de nadie.

—No te vas a morir por esto. Y yo tampoco… Simplemente todo se terminó entre nosotros. Me trajiste a este hospital, pero afuera están mamá y Andrés para cuidarme… Te podés ir ya —le dijo sin dejar de mirarlo.

—¡No! ¿Vos crees que voy a renunciar a vos algún día? ¡Nunca lo voy a hacer! Estás acá por mi culpa, y por mi culpa también es que…

—Precisamente también por eso te quiero lejos —lo interrumpió Paulina.”

“—¡No! No quiero, no me voy a separar de ella, papá. No me pidas eso por favor.

Andrés movió la cabeza, pero no dijo nada.
Sin embargo, alguien habló.

—¿Y si te lo pido yo?

Nacho se volvió y vio a Gaby recostada en la pared. No la había escuchado llegar pero era evidente que había presenciado la conversación.

—Gaby…

—No la había escuchado gritar así jamás, Nacho. Está sufriendo mucho y ya que no lograron… ponerse de acuerdo, creo que lo mejor es que le des un tiempo…

Las lágrimas corrían por el rostro de Nacho y él se las limpió con el dorso de la mano.

—Me estás matando, Gaby. Te juro que me matás.

—Perdoname, pero primero está el bienestar de mi hija.”

Paulina intenta continuar su vida. Sin su hijo y sin Nacho ya no queda mucho a lo que aferrarse. La pequeña Eva ilumina sus días y al saber que la tragedia también toca a Juan, sin dudarlo toma una decision que sabe cambiará su vida para siempre y que la enfrenta con toda su familia, solo contando con el apoyo de su madre. Eva podrá tener todo lo que su padre siempre quiso para ella cuando él ya no este, Paulina se encargará de eso sin dudarlo. Y mientras que ella se aferra con uñas y dientes a una vida sin Nacho, el amor de su vida cae en un pozo depresivo que se vuelve mas hondo al enterarse de que quizás a perdido a Paulina Lens para siempre. ¿Que hacer?, tenerla tan cerca es doloroso, aprender a vivir sin ella sabiendo que pertenece a otro lo esta matando, pero quizás este es el punto de partida para pensar en los errores cometidos. Nacho aprende a ir mas allá de sus propios sentimientos, dándose cuenta que amar es pensar en la otra persona antes que en si mismo.

“—Vas a tener que aceptarlo…— susurró.

—¿Aceptarlo?, ¿Aceptarlo, Paulina? —gritó agarrándola por los brazos con tanta fuerza que ella hizo una mueca de dolor. No era agresivo, más bien estaba desesperado. —En la puta vida voy a aceptar que te acuestes con otro. En la puta vida voy a aceptar que lo ames. Y en la puta vida voy a tolerar el perderte…

Y sin poder contenerse la apoyó contra la pared como si fuese una muñeca, y la besó con la misma ansiedad que la primera vez, en ese mismo lugar.

—¡Basta!

—No…—murmuró él intentando retomar el contacto pero ella no se lo permitió.

—Te dije que no.

—Cosa hermosa… Vos también querés. No me olvidaste…—le dijo, aunque no se sentía convencido del todo. El deseo era inconfundible, pero no sabía si había amor en ese beso.

—Estoy casada con Juan Ledesma, y te pido por favor que respetes eso —le dijo, firme.

—¿Que respete eso? ¿Querés que me resigne y te entregue? ¡Nunca lo voy a hacer!

—No me podés entregar porque hace cuatro meses me perdiste.

—No te creo… Te volviste loca por una estupidez y así fue que pasó lo que pasó.

—¿Es mi culpa ahora? ¿Así que yo tengo la culpa de haber perdido a mi bebé?

—Nuestro, Paulina. Nuestro —repitió él, con los dientes apretados. — Pero parece que te consolaste rápido con otro bebé y otro tipo… ¿O ya lo tenías de antes? Decime ¿qué opina Ledesma de que lleves tatuado mi nombre ahí abajo? —le preguntó con los ojos brillantes.

Paulina se secó las lágrimas y lo miró a los ojos cuando le dijo:
—Sos un sádico hijo de puta.

Y luego tomó la valija y salió corriendo de allí.”

Tanta intensidad me dejo agotada. Diálogos inolvidables cargados de emotividad, reproches, pasión y mucho amor es lo que Mariel Ruggieri nos presenta en esta parte final de la historia de una de las familias mas realistas que yo puedo haber leído en un libro últimamente. Me pareció magistral que la autora haya cambiado la narrativa en esta ultima entrega dándonos una perspectiva global de los acontecimientos. Contados desde la perspectiva de una sola persona hubiese sido imposible llegar ni a la mitad de intensidad que el libro te hace sentir. Y aunque el libro es el cierre perfecto de la serie, debo quejarme solo en un punto. Hubieron momentos en que todo paso demasiado rápido. Creo que Juan Ledesma debió acompañarnos mas tiempo, su partida fue muy rápida, pero muy emotiva, eso si. Siendo mi único punto en contra, debo aclarar que esto no desmerece para nada esta historia maravillosa. La pluma de Ruggieri se destaca y conmueve aun mas que sus antecesoras. El final perfecto.

Paulina sorprende. Juan Ledesma describe muy bien la personalidad de nuestra protagonista cuando le explica el porque el Doctor Otero esta tan loco por ella. Con un corazón inmenso no duda en sacrificarlo todo por sus ideales. El sufrimiento por su hijo perdido es desgarrador, pero su propia personalidad la hace salir adelante aferrándose a su necesidad de ayudad a Eva aun a costa de su felicidad. Toda ella me encanta, con sus defectos, con sus decisiones alocadas, logrando convencer al lector al darle la razón a Nacho de porque sufre tanto cuando ya no la tiene a su lado. Nacho se nubla con el amor que siente por Paulina, y no se da cuenta que tanta intensidad no lo deja ver lo que su amada necesita. He ahí el punto de partida para que el Doctor comprenda que amar es desear bienestar y felicidad al ser amado. Una lección muy dura de aprender para Nacho, quien enamora con cada muestra y cada paso que da de manera desinteresada por la mujer que ama ahora que ya comprende el sentir de Paulina. Resumiendo, esta pareja es simplemente maravillosa. Tan real que se te queda grabada a fuego en la mente.

Personajes secundarios… Una vez más Gaby y Andres. Y es que la serie entera esta relacionada exclusivamente a los eventos de una familia que lucha por vivir tranquila y feliz. Juan Ledesma tiene una mención especial por ser de aquellos hombres que ya no se encuentran muy a menudo, ni en los libros ni en la vida real. Ama a su hija de manera incondicional y no duda en luchar hasta el final con tal de dejarla en buenas manos. Siempre supo que Paulina no lo amaba como él tanto deseaba, pero no llega a caer mal al lector, sobre todo por su historia y por su lucha.

Con un final que estremece y que sin duda te arrancara muchas lagrimas, esta serie siempre será de mis favoritas. No diré mas, solo que tienen que leerla, para que se den cuenta porque esta historia te hace temblar el Cuerpo y tambien, el Alma.

—¿Cómo sigue esto, Pau? —preguntó en un susurro.

—¿Cómo querés que siga, doctor Otero?—dijo la joven sosteniéndole la mirada.

Él inspiró profundo y luego desenganchó la llave de su cinturón y se inclinó para abrir la puerta. Paulina cerró los ojos deleitada cuando su cálido aliento le acarició el rostro.

—Cómo quiero que siga… Entrá que te explico —murmuró con la respiración entrecortada.

Una vez que cruzaron el umbral y la puerta se cerró, las palabras sobraron. Cuando sus labios se encontraron quedó todo dicho y si en el ascensor se congeló el tiempo, allí el espacio se convirtió en una hoguera que lo encendió todo. Fuego en sus bocas, en sus sexos, en sus almas…

Ella le destrozó la camisa buscando el tatuaje con su nombre, verdaderamente desesperada, hambrienta, loca de deseo. Cuando lo encontró lamió la piel tantas veces fantaseada, y comprobó que su sabor era tan exquisito como lo recordaba.

—Tu corazón… va muy… rápido —susurró mientras no dejaba de besarle el pecho.

—Se está recuperando, Pau. Dejó de latir cuando te perdí —le dijo él con voz ronca y de inmediato le correspondió rasgándole la camiseta de algodón como si fuese de papel. En un solo movimiento se deshizo de ella y luego le siguió el resto de la ropa. Era tal la necesidad de ella que esta vez no llegaron al sillón, y cuando la tuvo completamente desnuda la elevó y la penetró hasta el fondo contra la puerta.

—Quedate ahí para siempre —le rogó ella entre gemidos. —No salgas nunca más…

—Cosa hermosa… te extrañé tanto… Me muero de amor —confesó él y luego le devoró la boca una y otra vez sin dejar de embestirla como un animal hasta que Paulina le gritó su orgasmo con los ojos cerrados. Él no hizo lo mismo con los suyos; los mantuvo abiertos para verla acabar, y sólo después de eso pudo dejarse ir…”

Hermosa historia, Hermoso final…
RECOMENDADIDIMA
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4 comentarios sobre “[Mi Reseña] ‘Paulina, cuerpo y alma’ de Mariel Ruggieri

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  1. Ahhh…. Me hacés emocionar tanto con tus reseñas. Es una sensación inexplicable… Conocés la historia mejor que yo, te metés en ella. Mil gracias…

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