[Mi Reseña] ‘Encontrando a Silvia’ de Elísabet Benavent

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Me encanta cuando una autora me refriega en la cara su talento y me hace estremecer con un libro que me cautiva al punto de hacerlo mi favorito. Con el primer libro de esta bilogía no logre conectar como hubiese querido por varios motivos, pero este es tan sentido e intenso que siento que valió la pena leer el primero para llegar a semejante desenlace… Ahorita les comento por qué.

Encontrando a Silvia‘ de Elísabet Benavent es la continuación de la búsqueda de Silvia para encontrarse así misma. Ahora, con la relación entre ella y Alvaro terminada, cansada ya de esas idas y venidas entre el amor y el odio, y sabiendo que los sentimientos junto a Gabriel son muy intensos, es momentos de descubrir que quiere ella misma de la vida. Quiere amor, eso sin dudarlo. Con ese pensamiento Silvia decide alejarse de Alvaro apesar de todos los intentos de su ex-jefe para que no se vaya de su lado. Con esto, Silvia también renuncia a su trabajo, que si bien es cierto se le da bien, no es lo que le apasiona, aceptando la oferta de Gabriel para ser su asistente personal. Tantos cambios, otra cuidad y una vida distinta llena de lujos y porque no decirlo, también desenfrenos, la lleva lejos de todo lo que conocía, pero al lado del hombre que le altera el corazón, aún a riesgo de que pueda lastimarla.

Pero la cercanía, las noches durmiendo juntos y miles de besos que parecen tocar su alma solo sirven para demostrar lo que parece inevitable. El amor que Silvia siente por Gabriel es diferente, es como sentirse en casa, no la hace insegura y es alocado al punto de hacerlo demente y real. Gabriel la desarma, y cuando la mira como lo hace, ella siente que es cierto lo que él tanto le repite. Que se lo dará todo, de él y su tan irrefrenable y brutal amor.

“—No sabes cuánto te quiero —me dice—. No sé qué me has hecho, pero por favor, que no acabe nunca.

—Siempre he sentido la necesidad de apartarme cuando se termina el sexo —confieso en voz baja, porque me da vergüenza—. Pero contigo no. ¿Por qué?

—¿Y si es amor?

—No crees en el amor.

—No soy una persona con mucha fe ciega en las cosas, pero cuando veo…, creo.

—Apenas sé nada de ti.

—Tenemos toda la vida para solucionarlo. Esto es solo el comienzo.

Adoro cada roce, cada nueva experiencia, cada palabra, cada respiración. Amo hasta la extenuación todo lo que tenga que ver con él.

Un rato después, cuando ya nos hemos dado una ducha, Gabriel sigue callado, meditabundo. Me apoyo en su pecho y le pregunto si le pasa algo. Asiente, me mira y dice:

—Silvia…, sí tiene que ser amor. El amor de mi vida.”

La prueba más grande esta aun por llegar. Cuando Silvia continua el camino para encontrarse, la vida y los problemas siguen solo para demostrarle que debe decidir en base a los dictados de su corazón. Y mientras Alvaro aun espera cualquier señal de duda de su parte para traerá de vuela a él, Silvia y Gabriel entran en una vorágine de Alcohol, drogas, traición y una gira que solo confirmo todos sus miedos e inseguridades. Silvia sabe que Gabriel esta enfermo, pero ¿Lo sabe él?. Acaso, ¿ella misma no es suficiente para salvarlo de su autodestrucción?. Miles de preguntas surgen dentro de ella al ver como el amor de su vida se consume así mismo delante de sus ojos, sintiéndose impotente al no poder ayudarlo. Silvia sabe que esta no es su batalla, pero no puede evitar lucharla de todas formas. Una carta, un corazón que deja de latir, y una decision final de aferrarse a la vida serán la clave para por fin encontrar a Silvia.

“—Deberías irte antes de que la cosa se ponga peor, Silvia. No quiero que estés aquí entonces.

—¿Qué quieres decir con peor?

Deja caer la mano con el cigarrillo.
—Peor —y no lo dice con rabia sino con pena—. Deberías firmar los papeles y volver a España. Lo haremos bien.

—No me verás hacerlo. —Sonrío.

—En eso tienes razón, no te veré hacerlo. —Siento que me falta el aire y él sigue fumando—. Dime, Silvia, ¿por qué no te vas después de todo?

—Porque te quiero, Gabriel.

Nos miramos y, durante unos segundos muy largos, creo que se va a echar a llorar. Pero no lo hace. Tira el cigarrillo al suelo, lo pisa y después lo recoge y difumina la ceniza con la punta de su zapatilla Converse roñosa.

—Pues no deberías hacerlo. No sé qué más puedo hacer por demostrártelo.

—Tendrías que borrarme la memoria. Yo aún me acuerdo de quién puedes ser.

—De recuerdos no se vive.

—Pero sí de esperanza, ¿no?

Se encoge de hombros y, después, suspira mirando de nuevo hacia el jardín.
—No desaproveches tu vida por alguien como yo. No lo merezco.

Mi mano se acerca a la suya, que cuelga inerte; la acaricio y, durante unos segundos, sus dedos también me acarician a mí. Cierro los ojos con alivio.

—Solo tienes que decirme que no me quieres, Gabriel… —murmuro llena de pena—. Y me iré.

Su mano se aleja de la mía y se frota la cara.
—Vete, Silvia. Lo único que puedo hacer por ti es malo. Ya no puedo decirte más.

Ha empezado la cuenta atrás. No sé cuánto durará. No sé si es cuestión de una semana, de dos o de un mes y siento que no puedo soportarlo. Por primera vez en mucho tiempo me duele tanto por dentro que estoy desesperada.”

(…)

“—Siempre lo he sabido. En el fondo, siempre lo he sabido —susurra.

—¿El qué?

—Que era cuestión de tiempo. Que nos quisimos demasiado para que no fuera real.

—Hacía años que no me sentía así —le digo.

—¿Cómo?

—Así, vulnerable y cómoda después del sexo. Esto solo lo siento contigo.

—No se nos ha olvidado nuestro cuerpo. Cuando me corro dentro de ti… ¡Dios, Silvia! La vida tiene sentido.

Me quedo callada y acaricio con la yema de mis dedos su pecho húmedo de sudor.
—Tengo miedo a que nos queramos mal.

—Querer a alguien no es ceder a todas sus peticiones, mi vida —dice suavemente, mientras me acaricia los hombros—. Querer es pasar dos años separado de una persona y no poder sacártela de dentro. Querer es lo que hiciste por mí y lo que quiero hacer contigo hasta que me muera.

—Pero tú y yo… con la historia que llevamos detrás…, no puede ser.

—¿Por qué? Si casi hicimos que funcionara incluso cuando estaba enfermo. ¿Por qué no iba a funcionar ahora?

—Porque estas cosas no suceden.

Gabriel me besa la frente y susurra que no se irá sin mí.
—He venido para llevarte a casa, Silvia. Y los dos sabemos que tu casa no está aquí. Está en los planes que hiciste y que yo estropeé. No puedo devolverte el tiempo, pero puedo dártelo ahora. Lo que soy es tuyo.”

Yo creo, que en mi caso, este libro me calo más hondo porque los personajes se muestran así mismos más centrados y conscientes de si mismos al momento de buscar lo que quieren de la vida conforme la trama va avanzando, tanto en los momentos buenos como en los malos. En este punto tu dirás: “Asu, que profundo y confuso lo que acaba de decir esta chica”, pero es que creo que Benavent era bastante consciente que debía mostrar a los personajes principales de una manera más cruda si es que quería conectar con él lector. O al menos eso me pareció… en fin.

Para mi, ayudo mucho la narrativa en este libro que se diferencia muchísimo y mejora enormemente si la comparamos con el anterior, ya que este libro es más maduro, mas centrado, ya no tan alocado y muchos modismos distrayentes fueron obviados dejándonos enteramente con la trama real. Para mi, esto es básico. Y si, se que en el anterior libro era quizás hasta necesario para conocer la esencia de nuestra protagonista, pero como ya dije, yo sin tanta distracción llegue a conmoverme, enamorarme y porque no decirlo sufrir mucho y también llegar al climax puro de lo que la trama refleja.

La historia continua siendo narrada en primera persona. No es de las mejores plumas con las que me he topado en el sentido “técnico” de la palabra ya que en varias ocasiones tuve que releer párrafos para encontrarles sentido. Llegado a este punto creo que este problema es netamente mio nada más, pero volviendo a la idea, en mi opinión, eso sale sobrando ya que los personajes de Benavent, en este libro puntual, logran conectar con el lector tanto en los momentos buenos como en los malos. Todo es tan visceral, y tengo que felicitar la manera en como se manejo el tema de las drogas, tan realista. Muchas veces caemos en errores al querer reflejan un problema tan complejo, pero Benavent lo plasmo muy bien. Me la creí enteramente y en definitiva este punto es clave para la madures emocional de la narrativa del libro. He quedado fascinada y asombrada.

Nuestra protagonista sufre en cambio radical. En la persecución y luego encuentro de si misma se nota el cambio, la madurez pero sin perder la esencia de ella misma. Hay un antes y un después para ella y es increíble como Benavent logra eso con un personaje femenino, que como ya comente en mi reseña anterior, la autora conoce muy bien. Afronta lo que le toca vivir con lógica pero también guiada por el amor que siente hacia Gabriel. Nunca pierde el norte aunque en ciertos momentos temes que pueda derrumbarse, que seria lo más normal, ya que Silvia en este libro es más humana y llegas a identificarte con ella. Una excelente protagonista.

Gabriel no llego a convencerme en el primer libro. En esta segunda parte, fue como un despertar, un descubrir tardío de un personaje tan complejo, enfermo, pasional, muchas veces tierno, autodestructivo y luchador constante al final, capaz de arrancarme muchas lagrimas debido a lo frustrante de su personalidad cuando las drogas logran vencerlo. Benavent maneja este personaje tan bien que es imposible no salir afectada. El amor que Gabriel siente hacia Silvia traspasa el papel, su sufrimiento por no ser suficiente para ella también. El cambio final es simplemente inspirador. ¡QUE PERSONAJE! Podría pasarme horas hablando de él pero mejor lo pongo en mayúsculas, así se hacen una idea de lo grande que es. Extraordinario y muy conmovedor.

Secundarios ha resaltar… Alvaro. Si, se que me están mirando mal en este momento así que me explico. En el primer libro lo odie, ya que he tenido la mala suerte de conocer gente así en la vida real, por ello hago mea culpa al decir que me es imposible ser objetiva al momento de hablar de este personaje. Pero en este libro puntual, Alvaro es para mi un personaje secundario, que complementa la verdadera historia de amor de Silvia. De no ser por él, nuestra protagonista no tendría contra que comparar y así decidir por fin hacia donde se encamina su vida. Lo vivido con Alvaro es intenso pero no suficiente, por ello es el secundario a resaltar ya que es quien sin querer hace de si mismo la razón para que la verdadera historia de amor termine bien. El segundo a resaltar, Bea. Sus intervenciones fueron pocas y su presencia fue casi implícita en muchas ocasiones logran darle ese equilibrio a la trama que de vez en cuando nos venia muy bien. La conexión entre la Silvia que fue y la de ahora. Me voy a tomar la ligereza de irme otra vez de lengua excediéndome con el spoiler, pero este dialogo entre Bea y Silvia refleja bien todo lo que antes he mencionado. Sobre todo porque con esto, no solo caí en la cuenta de que Alvaro era un personaje secundario sino que junto con Bea son los más resaltantes en este punto.

“—¿Es difícil? —pregunta sin mirarme, con los ojos fijos en la ciudad que se va deslizando tras las ventanillas.

—No. La vida es muy fácil con él. Muy llena de cosas bonitas y de verdad.

—¿Habláis sobre lo que pasó?

—Sí —asiento con una sonrisa, atenta al tráfico—. Pero no nos ponemos de acuerdo en la versión de los hechos. Yo le digo que nos conocimos, nos casamos, nos enamoramos, sufrimos, nos separamos y nos reencontramos; como tantas veces pasa en la vida, pero con boda loca de por medio.

—¿Y él?

—¿De veras quieres saberlo?

—Claro —contesta como si fuera lo más evidente del mundo.

—Gabriel dice que encontrarnos en una playa en plena madrugada cuando los dos estábamos destrozados no fue coincidencia; él lo llama destino. Dice que nos enamoramos muy pronto, antes incluso de casarnos como dos locos. Dice que le salvé la vida, que lo traje de vuelta cuando estaba muerto y que alguien debería escribir un libro sobre nuestro amor. Que soy la mano que le mece, que le sostiene, que le acompaña y que él es el hombre que me llena, me completa. Si no nos hubiéramos encontrado, Gabriel estaría muerto y yo tendría una vida gris con alguien a quien quise pero no amo. Y nunca me habría quedado embarazada y no viviría cada día como un acto de amor.

Veo por el rabillo del ojo que Bea me mira sin parpadear, con sus enormes ojos verdes sorprendidos y brillantes. Una sonrisa asoma a sus labios, pero la controla y la hace desaparecer antes de responder:

—Qué asco me dais.”

Simplemente genial. Sobre otros secundarios tengo que resaltar a Volte, Tina y porque no decirlo, Lucy, quien no solo trajo problemas sino que fue un punto culminante y critico. Con su aparición yo también pensé que Silvia se derrumbaría por completo, sorprendiéndome con su reacción una vez más. Me hubiese gustado que la mamá de Silvia tomara presencia en formas de dialogo pero no dudo en que Benavent manejo esto según un plan, así que igual quede conforme. El resto personajes hicieron lo debido dándole a la trama el desarrollo adecuado para tomar su rumbo.

El Epilogo es maravilloso. Con lo amante que soy de ellos sin duda este entra en mi categoría de inolvidables. Pero ante tanta felicidad me hubiese gustado saber que fue de Alvaro y sus problemas para consigo mismo. Es paradójico que no habiendo congeniado con él ahora quiera saber sobre su vida post-Silvia pero supongo que así soy, una dramática total.

Comencé esta reseña diciendo que me encanta cuando una escritora me hace comer mis palabras. No lo digo en mala honda, sino que para mi, ESTE LIBRO es de lejos una excelente conclusión de una historia entrañable, que en lo personal opino que no empezó muy bien, atreviéndome a decir que recién cobra real forma aquí en esta segunda parte. Pensé que me decepcionaría y que todo seguiría igual de falto de conexión, pero ha sido todo lo contrario. Es real, es crudo, es intenso, es romántico, es… estupendo.

RECOMENDADISIMO
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2 comentarios sobre “[Mi Reseña] ‘Encontrando a Silvia’ de Elísabet Benavent

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  1. Hola Verónica!
    También estos libros me conquistaron, casi puedo decir que son mis favoritos. No he tenido ningún problema con la forma de expresarse la autora, es tal y como lo hago con mis amigas cuando nos reunimos, puede ser la diferencia de ” chascarrillos” que se usan según los países. Dices que te has quedado con las ganas de saber que fué de Álvaro y por eso me he animado a escribirte. La autora en su blog nos regaló con un nuevo epílogo. ¡No te lo pierdas! Lo mismo que si no has leído sus otros libros no dejes de hacerlo, ¡ son geniales!.
    Un saludo y un beso muy fuerte y gracias por tu blog

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