[Mi Reseña] ‘Yo estuve aquí’ de Gayle Forman

41jmftdscll

Sin dudas, Internet cambio nuestras vidas. Es una gran herramienta y es casi imposible imaginar nuestro día a día sin estar conectados a la red. Pero como todo, también tiene un lado oscuro. Internet te conecta con personas de diversas clases, inclusive con aquella que no tienen propósitos muy loables. Un chat, un foro, una página o una red social; en cualquiera de ellas puede estar la respuesta que buscas pero también el peligro y la maldad, de la cual a veces es difícil escapar. Ahorita les comento por qué.

Yo estuve aquí’ de Gayle Forman, es el primer libro que leo de esta autora y en él encontramos la historia de Cody, quien un día cualquiera recibe un correo electrónico que hará que su mundo se ponga de cabeza.

Meg y Cody han sido mejores amigas desde siempre. El día y la noche, la luz y la oscuridad. Una tan diferente a la otra al punto de llegar perfectamente a encajar. Por eso, cuando Cody recibe aquel correo de suicido de parte de Meg sabe que es imposible que haya ocurrido tal cosa y la frustra no poder encontrar en su mente el momento exacto en el que su mejor amiga se vino abajo y así poder remediarlo.

La culpa la persigue, no la deja respirar. Conforme pasan los días y las dudas regresan a ella, comprende que en realidad no conocía lo suficiente a su mejor amiga, y su nueva vida lejos de casa, sus nuevas amistades, y los lugares que frecuentaba le muestran que Meg se había convertido en una completa extraña y Cody decide seguir sus últimos pasos a fin de descubrir que fue lo que la llevo a suicidarse de manera tan ‘repentina’.

“Tengo la sensación de perseverar, como si fuera lo máximo a lo que pudiera aspirar. No soy tan mayor, pero estoy muy cansada. Hasta el hecho de levantarme de la cama por las mañanas me exige un esfuerzo tremendo. Pienso que la vida consiste en resistir, no es disfrutar, no en la satisfacción de sentirte realizada. No le encuentro ningún sentido. Si alguien me dijera que podía retroceder en el tiempo y no nacer, lo haría. Estoy convencida de ello.

¿Eso es lo mismo que desear morir? En tal caso, ¿qué significa?”

Un camino que llevó a Meg a la autodestrucción dejando efectos colaterales. El primero de ellos, su familia y la propia Cody, el segundo sus amigos, y luego de ellos esta Ben. Un cantante de grupo indie que fue incapaz de ver lo realmente pasaba pero que si percibió la magia que Meg podía llegar a irradiar. Ben es pieza clave en todo este asunto debido al vínculo que los unió y porque parece ser la ayuda que Cody necesita, sin preguntas y sin objeciones pero con el peligro de experimentar algo nacido de la tragedia y que desde el principio no puede pasar.

¿Mueres o cambias? ¿La vida se acaba o simplemente es el inicio de un camino distinto? El miedo, el dolor y el rencor se unen, demostrándole a Cody que Meg siempre estará siempre presente en su vida y aunque ahora ya no sea así, su mejor amiga siempre estuvo aquí.

“—Nada de esto devolverá a Meg a la vida —apunta Richard—. Lo sabes, ¿verdad?

Sí, lo sé. Pero esa tampoco es la cuestión, aunque no tengo muy claro cuál es la cuestión. El caso es que no puedo acudir a la policía ni hablar con la familia de Meg. Tengo que hacer esto —hacer algo— yo sola.

Por Meg.
Por mí.”

Es difícil perder a alguien a quien amas, por eso la autora tenía un camino difícil al momento de crear una historia sobre perdida y culpa que pueda llegar a causar melancolía en el lector. Yo creo fervientemente, luego de leer el libro, que la autora consigue este efecto de manera correcta, debido a la narrativa tan cauta y tan desgarradora con la que nos presenta el camino de Cody y esa necesidad de quitarse la angustia del pecho al saber que no pudo ayudar a su mejor amiga.

Y lo que hace que este libro sea de fácil lectura, a pesar del tema que aborda, son los capítulos manejados de manera breve. No tenemos hojas y hojas que redundan en el pesar y la melancolía, sino que van directo al grano, directo a la herida, haciendo que el lector reciba casi un baldazo de agua fría con cada paso que da la protagonista.

Si tengo que poner un ‘pero’ estaría enfocado directamente con la relación romántica que la autora trata de desarrollar y que a mí no me termino de cuadrar. Pienso que no era necesaria, y por eso se siente que esta armada de mala gana, casi obligada y por ello no me llego a gustar para nada. Así que la trama principal es la que capta toda mi atención, logrando emocionarme lo suficiente como para ignorar los puntos que hicieron la parte romántica, deficiente.

Lo positivo, la documentación. Se nota un trabajo previo, un conocimiento amplio y total de los sitios oscuros de internet, las posibles personas que puedes encontrarte en ellos y sobre todo, hacer del suicidio de Meg algo tan creíble por lo terrible de su ejecución. Ese es el punto fuerte del libro que hace de esta lectura algo sublime y encantador.

Cody es una joven de dieciocho años demasiado melancólica pero a la vez llena de fortalezas que ella misma no parece notar. A lo largo de la lectura nos damos cuenta porque ella sale inmune de muchas experiencias que para Meg fueron los puntos clave para su final. Por eso eran tan buenas amigas, porque una era la fuerza de la otra y se siente por completo que la pérdida de su mejor amiga la deja perdida y confundida. Ante esto es muy reconfortante ver como nuestra protagonista aprende de lo vivido y se convierte en una mujer capaz de superar los obstáculos de una vida llena de carencias. Una protagonista interesante y perfecta para la trama que la autora nos presenta.

Secundarios… varios. Podría mencionar a Ben, pero como ya mencione con anterioridad, la trama de romance esta tan mal llevada que es mejor no mencionarla. Y con esto no quiero decir que Ben no sea un personaje interesante, pero es, para mí, un secundario que no ata ni desata. A pesar del peso que tiene en el desarrollo de la trama. Aun así me alegro de su presencia, ya que sin él, muchas de las experiencias de Cody no tendrían ni pies ni cabeza.

Si tengo que mencionar a los secundarios que más me emocionaron serian, en primer lugar, Tricia. La madre de Cody es quizás la responsable de la personalidad de nuestra protagonista y sus intervenciones son varias veces las que en más tensión nos dejan debido a lo creíble que pueden llegar a ser sus defectos y por qué no decirlo, sus virtudes que afloran de manera espontánea cuando realmente merecen salir a la superficie. Me sorprendió conocerla, sobre todo porque la amas y la odias al mismo tiempo, y eso es mucho mérito para un personaje secundario.

Y el segundo que puedo mencionar seria la propia Meg. Un secundario con esencia de protagonista y por el que toda esta locura se desencadena. Es un enigma y es casi imposible reconocer lo que realmente se proponía, llegando a cautivarnos cuando toda su maraña mental se desenreda. Sé que disfrutaran, tanto como yo lo hice, el conocerla.

El Epilogo nos muestra posibilidades, pasos importantes por dar y cambios que serán determinantes en el futuro de todos aquellos que se merecen la felicidad. El lector queda satisfecho y con la sensación de que es posible perdonarse a sí mismo para poder empezar a perdonar a los demás.

Mi Puntuación:
03-estrellas

¡Buena opción para el fin de semana!
logo-chicotransparente2

Anuncios

Me encantaría saber tu opinión... ¡Comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: