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[Mi Reseña] ‘La flor de la limeña’ de Hernán Migoya

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Un cambio en tus opciones de lectura siempre viene bien. Me gusta cuando un libro me sorprende y me entretiene, y este lo ha logrado desde el principio, sobre todo porque conforme iba leyendo sentí que yo en algún momento de mi vida fui H, y eso hace que conecte de manera especial con él. Ahorita les comento por qué.

La flor de la limeña’ de Hernán Migoya es el primer libro que leo del autor. Básicamente la trama nos muestra a H, un escritor y guionista español recién separado y con un apetito sexual desbordante, y que toma un avión rumbo a tierras lejanas para dar rienda suelta a su voraz apetito sexual sin ataduras con cuanta mujer pueda contactar por chat. El lugar elegido: Perú, con una sociedad que se aferra a su moralidad con uñas y dientes, solo para dar rienda suelta a sus instintos en privado o cuando creen que nadie los está mirando.

Una mujer tras otra le demostrarán a H que por más horrible que sea el monstruo que lleva adentro quizás, solo quizás, hay una oportunidad de redención.

La flor de la limeña

La trama de este libro es muy simple, sin embargo lo interesante en él es por supuesto su narrativa entretenida y fácil de digerir. Yo no soy crítica literaria y no tengo idea de los tecnicismos correctos que se deben de emplear para calificar a una novela como digna de un premio nobel. Pero me gusta leer y me gusta recomendar libros que movieron sentimientos positivos dentro de mí. Este libro es un buen ejemplo de ello.

Y es que disfrute por completo como H nos iba contando cada uno de sus encuentros amorosos en una tierra tan ajena a la suya con una sociedad tan pacata como la peruana. Sé exactamente como somos las mujeres de aquí ya que soy una de ellas y estoy sorprendida de cuanto Migoya ha dado en el clavo al describirnos y al mismo tiempo brindarnos palabras de elogio. Los momentos divertidos no faltan y la manera en como H descubre la mentalidad de la sociedad limeña a través de todas sus experiencias están comentadas de manera amena, irónica y bastante “florida” por decirlo de alguna forma, logrando que el lector no se aburra y que continúe la lectura por ser verdaderamente adictiva.

Si tuviera que ponerle alguna pega definitivamente seria al desenlace de la trama, aunque si nos ponemos a pensar fríamente, es bastante lógico que terminara de aquella forma. Y quizás las utilización de alguna que otra palabra que el autor usa como descripción de nuestra sociedad que me pareció ofensiva en un primer momento pero que luego ya se hizo más fácil de digerir. Lo atribuyo a su estilo, a su necesidad de poner en perspectiva al lector y también a que, si nos ponemos honestos, no hay más palabras para describir a los peruanos que las que usa Migoya en su relato. Somos así, y eso es lo que hay.

Hubo muchos momentos en los que H parecía tener en su interior oportunidad de redención. Sentí una necesidad de demostrarse a sí mismo y a los demás que él es un mal tipo. Así todo es más fácil. Nadie espera nada de ti, no hay expectativas y nadie se sorprende si cometes errores. El problema de ello es que poco a poco la gente que importa se va alejando, las historias no concluyen y los momentos importantes se quedan en el pasado. ¿Vale la pena? Quizás nuestro protagonista te sorprenda cuando decidas sumergirte en su mente de H cuando todos estos puntos invaden su mente.

Secundarios… Definitivamente cada una de las chicas con las que H logra contactar por chat. Las hay de todas las formas, de todos los tamaños, de todos los tipos y cada una de ellas con una historia personal que resultan fascinantes cuando las descubrimos a través de los ojos de H. Si tuviera que elegir a la que más me llamo la atención serian Renata, Clarisa, Daysi y Cyn. Ale no es una “chica de H” pero si es quizás quien marca un antes y un después en la trama dejándonos expectantes, ya que la tensión dentro de la mente de nuestro protagonista se pone de manifiesto y nos regala geniales frases y pensamientos.

La narrativa de Migoya me gustó mucho en este punto.

El final, como ya comente es brusco pero bastante obvio. Y es que difícilmente podía terminar de otra manera ya que H es muy consciente de sus debilidades, sus errores y sus defectos con los que vive día a día y hasta se siente cómodo con ellos. Eso no quita que sea un gran personaje que ve la vida de una manera peculiar que vale la pena explorar.

Reí, conecte y me deleite. Ha sido una estupenda lectura para empezar el año.

Mi Puntuación: 4/5
4 cafes

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